Cuatro técnicas para desarrollar la visión de estrategia

Desarrollo PersonalCuatro técnicas para desarrollar la visión de estrategia

Cuatro técnicas para desarrollar la visión de estrategia

Desde la introspección hasta la observación del comportamiento real, una empresa puede recurrir a distintas prácticas para ser diferente y, así, más exitosa

 

¿Qué es lo que hace exitosa a una empresa? No solo son los proyectos y los recursos, sino también la diferencia. En una época donde existen muchos jugadores buscando solucionar el mismo problema, aquel que es diferente tiene muchas más chances de salir ganando. Y esa ventaja competitiva es posible de encontrar gracias a una estrategia

 

Una estrategia solo puede funcionar si se logra detectar qué factores son los más relevantes a la hora de competir, y poner el foco sobre ellos. Es decir, descubrir qué le importa a los grupos de interés, ya sean clientes, inversores o competidores. 

 

Y, para hacer eso, hay cuatro técnicas para desarrollar la visión de estrategia.

 

Introspección

La mejor planificación no surge de reuniones, eventos, análisis de números u otros desafíos a los que se enfrentan los empresarios en su día a día laboral. En cambio, una buena estrategia surge cuando la mente está relajada, libre y sin tensiones. 

 

Mirar otras perspectivas

Aunque la introspección es un gran punto de partida, se limita únicamente a la visión personal de la situación. Por eso, aprovechar lo que piensan otras personas relacionadas a tu empresa y producto es clave para captar información. En este sentido, se puede recopilar mediante charlas sobre lo que necesita el cliente, cómo se usa el producto y otras cuestiones.

 

¿Por qué es tan importante? En ocasiones sucede que una empresa soluciona un problema que sus fundadores nunca tuvieron. Si no escuchan al cliente, se pierden la oportunidad de entender los problemas reales, y no los que ellos piensan que son los más importantes. 

 

Observar el comportamiento real 

Ya tenemos introspección y otras perspectivas. Y aunque son puntos necesarios, no son suficientes. Sucede que, a veces, los clientes pueden tener dificultades para recordar comportamientos pasados. Así, quizás se acuerdan de haber comprado una marca que, en realidad, no compraron. 

 

Otra falla puede estar en los empleados, que a veces dan “respuestas socialmente deseables” y no reales. Por ejemplo, al ser consultados por la importancia de la remuneración, suelen ubicarla en el quinto lugar, cuando en realidad es mucho más importante. 

 

Trasladado a la estrategia, este problema surge con más fuerza cuando se pide a un individuo que clasifique un conjunto de factores estratégicos, y no tanto al nominar los factores estratégicos como grupo. ¿Qué se puede hacer? A la hora de recopilar información sobre la estrategia, conviene hacerlo a partir del comportamiento real y no del “socialmente deseable”.

 

Mirar lo que sucede en otras industrias

En sectores como el empresarial, gubernamental y sin fines de lucro, las organizaciones tienden a copiar estrategias de otras organizaciones similares. Eso hace que pierdan una visión genuina. Por eso, es muy importante mirar a otros sectores, que pueden proporcionar igual o mejor información sobre cómo tener una estrategia más desarrollada.

 

Una empresa internacional de cosméticos se fijó en la estrategia de Red Bull para atraer varones jóvenes antes de lanzar una gama de productos de aseo masculino. Una organización empresarial social que entregaba café, té y aperitivos a oficinas y fábricas se inspiró en el servicio de atención al cliente de Toyota para mejorar la precisión y la rapidez en la tramitación de los pedidos.

 

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